Caso de uso · Autónomos

Facturas y presupuestos firmados sin abrir cada PDF.

Como autónomo o pequeño negocio acabas firmando todo: la factura del mes para cada cliente, presupuestos que se mandan en lote tras una feria, certificados sencillos. La firma escaneada se vuelve un trámite repetitivo que se acumula en la cabeza de la lista de pendientes.

El problema

Tu programa de facturación exporta los PDFs a una carpeta. Para mandarlos firmados a cliente —cada vez más empresas piden la factura ya con firma manuscrita escaneada— hay que abrir cada PDF en el visor, colocar la imagen, guardar como, asegurarse de no sobrescribir el original, repetir. Quince facturas son veinte minutos perdidos.

El flujo con Fdo.

  1. Cargas las facturas o presupuestos del mes. Generadas por tu programa de facturación, todas a la vez.
  2. Firmas una vez. Subes una foto de tu firma con fondo claro, o la dibujas con el ratón. La colocas en el recuadro estándar de tu plantilla de factura.
  3. Descargas el ZIP firmado. Cada PDF mantiene el nombre que le pone tu programa, así que se pueden adjuntar sin renombrar nada.

Sin programa nuevo en el flujo

Fdo. no pide que cambies tu programa de facturación, ni que abras cuenta en un servicio adicional. Es una página web: la abres cuando toca firmar y la cierras cuando has terminado. Si trabajas un mes con quince facturas y otro con tres, no pagas suscripción por algo que usas a ratos.

Tu firma puede quedar guardada en el navegador para la siguiente vez si tú lo decides. Si trabajas en un equipo compartido, basta con no marcar esa opción y la firma se olvida al cerrar la pestaña.

Lo que no es

Fdo. no es facturación electrónica, ni hace de FacturaE, ni firma con tu certificado digital. Lo que hace es colocar una imagen de firma sobre cada PDF, que es lo que cubre el caso normal de la firma simple para clientes. Para presentaciones telemáticas con la Agencia Tributaria sigue haciendo falta tu certificado.